¿Sabemos cuidar a nuestro bebé?

La llegada de un niño a casa es un momento de dicha, pero también de múltiples preocupaciones para los padres. Una experta pediatra nos desvela las claves de su primer año de vida.

Cómo cuidar de un recién nacido

Desde su nacimiento, un bebé necesita muchos cuidados y atenciones. No existe un manual de instrucciones, pero cada vez hay una mayor cantidad de recursos para hacernos más llevaderos los primeros meses de vida del bebé. los pediatras constituyen una guía indispensable para conocer todos los síntomas y signos que acompañan al recién nacido en cada etapa. Hablamos con la especialista Lucía Galán sobre los problemas de los padres a la hora de la crianza, los motivos más habituales que les llevan a la consulta del médico y lo que deben vigilar para no tener que salir corriendo a urgencias cada vez que se dude del estado de salud de los lactantes.

Preocupaciones de los padres primerizos

Cuando se trata de un bebé recién nacido lo imprescindible es la manutención, el peso y la inquietud ante temidos episodios como la muerte súbita del lactante. “A medida que van creciendo la alimentación sigue siendo fundamental, pero ya aparecen catarros, fiebre que hay que controlar. Surgen muchas dudas sobre el sueño, el cuidado de la piel. Todo lo que tenga que ver con su bienestar”, comenta Galán, autora de El gran libro de Lucía, mi pediatra.

Las visitas pediátricas más importantes

Los expertos recomiendan la primera visita al pediatra en torno a la primera semana de vida: “Es un momento clave, en el que la madre se encuentra todavía recuperándose”, dice Galán. “Necesita mucho apoyo emocional, tiene muchas dudas, y físicamente está muy debilitada. Al mismo tiempo vemos cómo evoluciona el peso del bebé, cómo se adapta a la alimentación. La lactancia materna, siempre que sea posible, tiene que estar bien establecida a la semana”. Las siguientes revisiones se realizarán a los 15 días y al mes de nacimiento. Las visitas sucesivas se establecen condicionadas por el calendario de las vacunas. En el primer año de vida se realizarán 5 o 6 consultas, por lo menos. Contrar con un seguro de salud para familas es una buena opción para recibir dicha atención durante los primeros años de vida del bebé como para la recuperación de la madre tras el parto.

Visitas al pediatra del bebé

La lactancia materna

Lo que más preocupa en los primeros meses es la ganancia de peso: “Hay padres que se llegan a obsesionar y pesan a lo bebés todos los días, hacen tablas con lo que comen. Promovemos la lactancia materna, lo intentamos, asesoramos a las familias. Es el mejor alimento de forma exclusiva hasta los 6 meses y desde entonces, con la alimentación complementaria. Si no es posible, estamos para asesorar, para acompañar y aportar información fiable permanente”, añade Galán.

La protección de las vacunas

Las vacunas salvan entre dos y tres millones de vidas cada año. En España no son obligatorias, pero están recomendadas para toda la población infantil, a pesar de la corriente que defiende la posibilidad de prescindir de ellas. Algo innegociable para los pediatras. “Aquí no hay medias tintas. Son absolutamente necesarias y, en todas las revisiones de los niños, estamos obligados a mantener el calendario al día y lo revisamos a conciencia”, asegura Galán.

Listos para dar a luz, ¿y luego?

La preparación al parto siempre ayuda a vivir ese momento con más tranquilidad y serenidad, pero se echa en falta una mayor formación emocional de los padres. Se hace hincapié, casi únicamente, en cómo crece el bebé, en cómo llevar a buen termino el parto, en la importancia de la respiración y de la lactancia. También hay que advertir sobre el posparto, lo mal que puede llegar a sentirse la madre y el cansancio. Normalizar con anterioridad este tipo de emociones resulta muy positivo. “Otro tema que no debe olvidarse es la depresión posparto, una patología relativamente frecuente”, advierte Lucía Galán. “La madre termina agotada, más triste de lo habitual. Pero si este cansancio, esta apatía, esta tristeza, dura más de un mes o un mes y medio se debe consultar a un profesional”, aconseja Galán.

Hoy en día es posible seguir este tipo de formación tranquilamente desde casa, sin desplazamientos, y pudiendo trasladar a los profesionales que imparten los cursos online de preparación al parto todas las dudas que nos surjan. 

El sueño, esa gran obsesión

Una de las principales obsesiones es el tema del sueño. Cómo deben dormir los recién nacidos para evitar riesgos como la muerte súbita del lactante o la detección de alguna enfermedad en estos primeros meses. Los padres siempre están en estado de alerta con el corazón de sus bebés. “Para evitar la muerte súbita, el bebé debe dormir boca arriba, ni de lado, ni boca abajo. En una superficie firme, no en un colchón muy blando. Hay que evitar un exceso de abrigo, los peluches y trapitos que puedan taponar la vía aérea el bebé. Tampoco deben dormir con otros hermanos en la misma cama durante los primeros meses”, continúa Galán

Pequeños problemas del día a día

El cólico del lactante forma parte del desarrollo normal. La mitad de los niños pueden tenerlo en torno al primer mes. “O pueden tener regurgitaciones frecuentes, lo que supone que vomiten ciertas cantidades de leche después de cada toma. También aparecen periodos de estreñimiento”. La inmensa mayoría de los problemas de los bebés no son tales; se trata de circunstancias normales de desarrollo. Los signos de alerta ante los que hay que estar vigilantes son la fiebre (más de 38º), si se le nota apático, o si deja de comer, etéctera.

Los cuidados corporales

No es necesario bañar al bebé todos los días. En el caso de que el rito constituya un momento de disfrute y relajado, sí se recomienda, en una temperatura neutra entorno a los 36.5 o 37 grados: “También hay bebés a los que el baño no les gusta, les irrita mucho, lloran, lo pasan mal. En ese caso, tampoco es necesario bañarles a diario”, afirma Galán. Las cremas corporales son recomendables en las primeras semanas, cuando la piel es más seca y sufre descamación. Si se utilizan geles emolientes, además de limpiar conseguirán una piel hidratada.

El trasfondo emocional

Los niños necesitan abrazos, mimos, sobre todo en los primeros meses de vida. “Cuando nacen, solo reconocen el latido del corazón de su madre, su voz, sus hermanos, la luz de su casa. Y hay que acompañarle desde el amor. No hay que dejar a los bebés sin cariño: hay que cogerlos y achucharlos”, concluye la pediatra.

Deja un comentario

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *