COVID-19 y vacunación: ¿seguirá habiendo medidas preventivas?

Tras el comienzo de la pandemia de la COVID-19 hemos ido enlazando confinamientos, cierres perimetrales y sucesivas olas. Y tras meses de malas noticias, por fin la llegada de las vacunas trajo una más que necesaria dosis de esperanza. Mientras la campaña de vacunación avanza, los expertos advierten que, mientras dure la campaña de vacunación no hay que bajar la guardia y seguir manteniendo las medidas preventivas.

COVID-19 y vacunación: ¿seguirá habiendo medidas preventivas?

Tras el comienzo de la pandemia de la COVID-19 hemos ido enlazando confinamientos, cierres perimetrales y sucesivas olas. Y tras meses de malas noticias, por fin la llegada de las vacunas trajo una más que necesaria dosis de esperanza. Mientras la campaña de vacunación avanza, los expertos advierten que, mientras dure la campaña de vacunación no hay que bajar la guardia y seguir manteniendo las medidas preventivas.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha sido categórica al respecto, advirtiendo que “aplicarse la vacuna del coronavirus no es una carta blanca para ignorar las medidas de salud, como el distanciamiento físico y el lavado de manos”.

¿Qué indican las autoridades sanitarias en España?

El Gobierno de España, en su Estrategia de Vacunación COVID-19, contesta a una de las dudas que más se generan en la población: ¿puedo hacer vida normal después de la vacuna? La respuesta es clara: de momento no. Hasta que una gran parte de la población esté vacunada, es vital que todas las personas sigan manteniendo las siguientes medidas de prevención:

  • Usar mascarilla en exteriores e interiores públicos, y estar pendiente de que tenga un ajuste adecuado.
  • Lavarse las manos con frecuencia, con agua y jabón o gel hidroalcohólico.
  • Mantener la distancia interpersonal y evitar las grandes concentraciones de gente.
  • Limitar al máximo el número de personas con las que nos relacionamos.
  • Primar las actividades al aire libre frente a las que transcurren en espacios interiores, y en todo caso permanecer en espacios bien ventilados.

Además, las autoridades sanitarias advierten que, incluso aunque se esté vacunado, cualquier persona que haya tenido contacto con alguna persona positiva debe aislarse. De igual manera, también se debe permanecer en el domicilio si se presentan síntomas compatibles con la enfermedad.

¿Qué ocurrirá en el futuro?

Según los expertos, para alcanzar la inmunidad de grupo, también llamada “inmunidad de rebaño”, se necesita que un alto porcentaje de la población esté vacunada, aproximadamente el 70%. Cuando esto ocurra comenzarán a relajarse las medidas preventivas.

En los países que ya tienen la vacunación más avanzada se ha comenzado por eliminar la obligatoriedad de la mascarilla y la hostelería ha vuelto a abrir sus puertas sin restricciones. Es probable, sin embargo, que como medida de precaución continuemos durante algún tiempo con algunas medidas preventivas, como el uso de mascarillas en interiores y recomendaciones del lavado habitual de manos, y realizándonos pruebas de detección cuando notemos algún síntoma. De igual manera, los expertos consideran que seguirá aumentando la demanda de seguros de salud.

Factores como los distintos ritmos de vacunación en los diferentes países y los contagios masivos que se siguen produciendo nos hacen, en cualquier caso, más vulnerables a desarrollar nuevas variantes potencialmente capaces de escapar a la eficacia de las vacunas, de ahí que necesitemos seguir cuidándonos de momento. En todo caso, las autoridades sanitarias irán marcando el camino a seguir según la situación epidemiológica en cada momento.

¿Por qué seguir con las medidas preventivas?

El motivo de tomar todas estas precauciones, que son comunes tanto para vacunados como para no vacunados, es cuidarse a uno mismo y colaborar en la protección a los demás.

Hay que tener en cuenta que tras las correspondientes dosis de la vacuna, tardamos un tiempo en tener la inmunidad, por lo que durante este tiempo seguimos siendo vulnerables a la infección. Y con respecto a la protección colectiva, a medida que crezca el grupo de personas inmunizadas con la vacuna, menor probabilidad habrá de que el resto se exponga al virus. Continuar con las medidas preventivas tras vacunarse sirve para proteger, principalmente, a las personas más vulnerables de enfermar gravemente con el contagio. De esta manera, estamos protegiendo a los colectivos de más edad o con alguna enfermedad de base que no se hayan vacunado previamente. Y también a aquellas personas no vacunadas que estén conviviendo con una persona dependiente, con mayor riesgo de enfermar gravemente en caso de contagiarse.

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