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Qué es la depresión posparto
La depresión posparto es un problema que afecta, aproximadamente, al 10-15% de las mujeres que han tenido un hijo. Esta alteración en el estado de ánimo no debe confundirse con la tristeza posparto, también conocida como baby blues o melancolía puerperal, que suele manifestarse en los primeros días después del nacimiento del bebé para después desaparecer rápidamente. Alrededor de un 7% de las mujeres se ven afectadas.
También puede aparecer una forma aún más grave, aunque muy poco frecuente, denominada psicosis posparto (psicosis puerperal).
Conocer qué es la depresión posparto es fundamental para saber si aquello que sentimos requiere de atención médica. En algunos casos los síntomas de agobio, desánimo y desesperanza se prolongan durante semanas o meses, dificultando el cuidado del bebé y alterando la vida de la persona afectada.

Cuándo contactar con un profesional médico
Tener cierta tristeza tras la llegada del bebé puede ser normal, pero algunas personas siguen sintiendo abatimiento semanas después del parto. Muchas de ellas acuden al médico con una pregunta: ¿cuánto dura la depresión posparto?
En general, se considera que hay que consultar con un médico si los síntomas de tristeza persisten más de dos semanas o impiden cuidar al bebé adecuadamente. También conviene acudir a la consulta médica si este sentimiento interfiere en actividades cotidianas, como levantarse de la cama, o si no se siente interés por ninguna actividad o el entorno.
En cualquiera de casos resulta muy útil contar con un seguro de salud. La cobertura de psicología permite a la persona afectada consultar con un profesional, que es quien mejor puede diagnosticar si la persona sufre una depresión posparto y las pautas a seguir para revertir esta situación.
Causas de la depresión posparto
En la depresión posparto, las causas son complejas y de lo más variadas. Son varios los factores que pueden contribuir a su aparición, como los siguientes:
- Cambios hormonales: después del parto, los niveles de estrógeno y progesterona en el cuerpo de la madre caen drásticamente. Estos cambios hormonales pueden desencadenar no solo cansancio, sino también sentimientos de tristeza o abatimiento.
- Depresiones previas: las personas que han tenido episodios depresivos previos, ya sea antes o durante el embarazo, tienen un mayor riesgo de desarrollar depresión posparto.
- Estrés emocional y físico: el parto es un evento que supone un gran desgaste físico, además de conllevar nuevas responsabilidades que se reflejan en alteraciones en el sueño y la necesidad de adaptarse a una nueva dinámica familiar.
- Falta de apoyo social: no contar con una red de apoyo sólida, ya sea de la mano de pareja, familia o amigos, puede aumentar la vulnerabilidad y ser el desencadenante de síntomas depresivos.
- Factores socioeconómicos: las preocupaciones económicas y laborales también pueden aumentar el riesgo de depresión posparto.
Síntomas de la depresión posparto: cómo saber si la tienes
Saber identificar los síntomas de depresión posparto es fundamental para que la persona determine si es necesario buscar ayuda médica. Dado que se manifiesta de diferentes maneras, es importante estar atento a una determinada sintomatología que nos puede poner en alerta:
- Sentimientos de tristeza intensa o vacío: las personas afectadas pueden sentirse abrumadas por una tristeza persistente, incluso en momentos que se supone que tendrían que ser alegres.
- Falta de interés en el bebé o en actividades que antes disfrutabas.
- Fatiga extrema que no mejora con el descanso.
- Irritabilidad y cambios de humor bruscos.
- Dificultad para descansar, incluso cuando el bebé está durmiendo.
- Sentimientos de culpa o inutilidad: las madres o padres pueden sentir que no valen para cuidar adecuadamente al bebé, lo que genera culpa y una baja autoestima.
- Pensamientos de autolesión o daño al bebé: en los casos más graves, la persona puede experimentar pensamientos intrusivos.
Cómo saber si tengo depresión posparto es algo que se preguntan muchos padres. Los síntomas pueden variar en intensidad, pero si interfieren en la capacidad para cuidar al bebé y realizar actividades cotidianas, es importante pedir ayuda profesional.
Prevención o control de la melancolía puerperal
La mujer puede tomar medidas para combatir los sentimientos de tristeza después de tener un bebé:
- Descansar tanto como sea posible, por ejemplo, tomar una siesta cuando el bebé está durmiendo.
- Centrarse en cuidar del bebé y de sí mismas y no tratar de hacerlo todo, por ejemplo, no tratar de mantener la casa impecable y cocinar continuamente.
- Tener una sólida red de apoyo, que puede incluir a la pareja, familiares o amigos, y pedir ayuda.
- Compartir el cuidado del bebé y otros niños y las tareas domésticas con su pareja.
- Hablar con alguien (pareja, familiares o amigos) acerca de sus sentimientos.
- Ducharse y arreglarse cada día.
- Salir de casa con frecuencia, por ejemplo, para hacer un recado, reunirse con amigos o dar un paseo.
- Establecer un cuidador infantil fiable, si es posible, y pasar algún tiempo solos o con su pareja sin el bebé.
- Hablar con otras madres acerca de las experiencias y los sentimientos en común.
- Reconocer que en esta etapa es normal estar cansada, tener dificultades para concentrarse y dudas sobre cómo ser madre y que estos síntomas se suelen pasar.
Depresión posparto en hombres
La depresión posparto en hombres es relativamente frecuente. Se calcula que uno de cada cuatro varones la sufre tras el nacimiento de un hijo, pero muchos de ellos tienden a ocultar su situación, lo que retrasa el diagnóstico.
El hombre que ha sido padre también debe estar atento a los síntomas que experimenta en las primeras semanas tras el nacimiento del hijo, solicitando ayuda médica en caso de que sea necesario.