La carrera de la seguridad, el gran premio de todos los ‘moteros’

El número de accidentes mortales de motociclistas alcanzó el año pasado su peor dato en España desde 2010. Tampoco este verano el número de accidentes sobre dos ruedas se ha reducido como debiera. Todo avance en la seguridad parece escaso para uno de los colectivos más vulnerables en la jungla del tráfico español.

Seguridad en la moto

Los datos de la Dirección General de Tráfico (DGT) son contundentes. En 2019 fallecieron 466 personas a lomos de una moto o un ciclomotor. Fue el segmento que registró mayor aumento de siniestralidad, con un 11% más frente al año anterior. Los accidentes en carretera se cobraron la vida de 318 de esas personas, frente a las 276 de 2018. Por tanto, fueron 148 las que fallecieron mientras conducían su moto en el interior de las ciudades. Una de cada cuatro personas fallecidas en carretera iba sobre dos ruedas.

Es momento de preguntarse en qué medida han evolucionado en los últimos años los dispositivos de seguridad para proteger a la legión de moteros españoles. Han sido muchos los avances, tanto en la indumentaria como en tecnologías.

Seguridad en la indumentaria

  • Casco. Es el elemento crucial de la seguridad. Según la OMS, puede reducir las lesiones mortales hasta en un 50%. La obligatoriedad de llevar protegida la cabeza en moto entró en vigor en España en 1992. No hay que escatimar a la hora de adquirir un casco integral.
  • Chaquetas, guantes y botas. La ropa de motorista debiera estar homologada según la normativa EN. Según datos de la DGT, la indumentaria reduce entre un 33 y un 50% las lesiones en caso de accidente. Chaqueta, pantalones y guantes deben ser gruesos, de tejido tipo Kevlar, para que amortigüen el impacto de la hipotética caída y eviten las abrasiones del cuerpo durante su deslizamiento por el asfalto.
  • Espalderas. La columna vertebral es otro punto muy vulnerable. Existen chaquetas que incorporan protecciones, pero las espalderas son mucho más recomendables para evitar lesiones de columna irreversibles. Como en el caso del casco, las espalderas deben combinar seguridad con ergonomía. Elegir bien la talla es un elemento clave. Hay dos niveles de protección homologados por el etiquetaje de la Unión Europea: CE1 y CE2.
  • Airbag. El gran elemento revolucionario de nuestros días. El más básico funciona por activación mecánica en chalecos que se ponen encima de la chaqueta. El chaleco incorpora un cable externo que se ata al subchasis de la montura. En cuanto el cable supera la tensión concreta, el airbag del chaleco salta. Otros chalecos más sofisticados (y más caros) se activan mediante una centralita electrónica inteligente incluida en la propia prenda. Por último, hay algunos de última generación que integran todo en uno: chaqueta y chaleco con airbag de activación electrónica.

Seguridad tecnológica

En los últimos 15 años, las motos han experimentado una revolución tecnológica sin precedentes en beneficio de su seguridad. Habría que citar, entre otras, las siguientes novedades:

  • Control electrónico de tracción. Gradúa la apertura y cierre del mando acelerador ante manejos bruscos.
  • Estabilizador de dirección. Absorbe golpes violentos y rebotes durante el manejo de la moto.
  • Ajuste electrónico de la suspensión. Puede configurarse conforme al tipo de vía, carga o presencia de pasajeros.
  • Sistemas ‘anti-wheelie’. Modifican la entrega de potencia cuando se detecta que la rueda delantera se levanta y hace el conocido caballito.
  • Frenada combinada. Es obligatoria desde hace tres años en motos de hasta 125cc. Permite repartir la frenada entre ambas ruedas.
  • Sistema ABS. El antibloqueo electrónico de las ruedas durante la frenada es obligatorio desde 2007 en todas las motos de cilindrada superior a 125cc.
  • Embrague antirrebote. Un dispositivo que evita el bloqueo de la rueda trasera en fuertes reducciones de marcha.
  • Control dinámico de tracción. Ajusta la potencia cuando la moto detecta diferencias de velocidad de giro en las ruedas, como consecuencia de grandes aceleraciones.
  • Dispositivos de control de carril. La moto detecta las líneas en la calzada y avisa al motorista si va a salirse del carril.
  • Modos de conducción. El conductor puede elegir un menú, ajustando las prestaciones de la moto al escenario de conducción: ciudad, carretera o circuito.
  • Faros LED y luces de circulación diurna. Los primeros aportan más luminosidad y una iluminación direccional, dirigiendo el haz de luz cuando la moto se inclina. Las luces de circulación diurna hacen más visible la moto, incluso en horas de mucha luminosidad.

Lo último en seguridad

Hasta hace muy poco no existía un sistema para garantizar la seguridad de los moteros tras un accidente. Una laguna muy importante porque los primeros minutos tras un percance son de suprema importancia. En 2018 Caser marcó un antes y un después con una solución pionera: un dispositivo capaz de enviar una ambulancia al lugar del siniestro sin necesidad de que ni el motero accidentado ni un tercero llamara a Emergencias.

¿Cómo surgió la idea? Según Agustín Matey, director de Clientes, Productos y Digitalización de Caser, “escuchamos a los moteros y nos dimos cuenta de que se sentían desprotegidos en casos así. Comprendimos que la mejor ayuda que les podíamos ofrecer es aquella que no pueden pedir. Por eso creamos la solución: innovamos para solucionar los problemas reales de las personas”.

El sistema inteligente de Caser se llama ReMoto y está incluido en las nuevas contrataciones de seguros de moto de la compañía. El dispositivo, desarrollado por la empresa Kaps, se adhiere a la moto y cuando se produce un accidente entra en funcionamiento la geolocalización mediante GPS. «El accidente se detecta por medio de algoritmos de Inteligencia Artificial (acelerómetros, inclinómetros) que indican que el conductor de la moto ha sufrido un percance», indica Agustín Matey.

A lo largo de estos dos años de funcionamiento el dispositivo ha incorporado nuevas mejoras en beneficio de su practicidad e inteligencia. Tiene cobertura en toda España y funciona vinculándolo a una app para móviles llamada Caser ReMoto.

«Cuando se detecta el accidente, se envía un mensaje automático al servicio de emergencias de Caser con la localización del motero», continúa Matey. «En ese momento, el equipo de Asistencia en Viajes se pone en contacto telefónico con el accidentado. Hacemos tres intentos. Si no logramos contactar, enviamos una ambulancia del 112 al punto donde se geolocaliza el dispositivo ReMoto».

Por sus aportaciones en el campo de la innovación, el diseño y la prevención vial, el seguro de motos de Caser ha recibido numerosos galardones, tanto nacionales como internacionales.

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