Mindfulness para niños: beneficios para los más pequeños

El mindfulness es una técnica que invita a conectarse con uno mismo y, al igual que resulta recomendable para adultos, en los últimos años también se ha constatado que el mindfulness para niños presenta innumerables beneficios en los más pequeños.

mindfulness niños

¿Qué es el mindfulness para niños?

El mindfulness para niños nos invita a utilizar la plasticidad del cerebro de los más pequeños para ayudarles a crear un entorno seguro, donde puedan gestionar sus emociones y reconocer cómo se sienten en cada momento. De hecho, un gran número de escuelas ya han introducido actividades de mindfulness para niños en sus aulas con excelentes resultados. Esto ha animado a muchos padres a practicar las técnicas con sus hijos en un entorno cotidiano como es el hogar.

El mindfulness ha permitido a los padres rebajar los niveles de estrés de los pequeños, algo especialmente importante durante la pandemia. De hecho, a la hora de organizar la jornada a los niños en tiempos de confinamiento muchas personas decidieron poner en marcha estos ejercicios. Y ahora que pasamos mucho más tiempo en casa, es una buena oportunidad para establecer lazos de unión con nuestros hijos.

Beneficios de la meditación para niños

Si tuviéramos que elegir una sola de las ventajas que tiene poner en práctica las técnicas del mindfulness para niños probablemente sería el desarrollo de la habilidad de conocerse mejor.

El mindfulness, entre otros beneficios, enseña a fijar la atención, aumenta la creatividad e incentiva las habilidades sociales. Ayuda a los niños a sentirse en calma y seguros, y les permite un mejor desarrollo cognitivo. Además, hace que el niño sea más receptivo, al tiempo que aumenta su autoestima y potencia su autonomía.

Utilizar el mindfulness para niños para dormir mejor

Todos sabemos lo que supone que un niño no duerma bien. Si no descansa convenientemente se sentirá nervioso, excitado e irascible. El mindfulness para niños puede ayudar al pequeño a dormir mejor, ya que aprenderá a reconocer las señales que le indican que se encuentra cansado, y a dejar en calma su cuerpo y su mente.

Las técnicas de mindfulness para dormir mejor se pueden aplicar desde los tres años. Conviene comenzar cuanto antes, ya que a esta edad el niño ya puede tener control sobre su respiración, lo que se considera fundamental para relajarse antes de irse a dormir.

Mindfulness para niños hiperactivos

Los niños con TDAH suelen tener problemas para mantener su atención e inhibir sus respuestas. Si tu hijo es un terremoto, incluso aunque no esté diagnosticado de hiperactividad, el mindfulness puede resultarle de gran utilidad, ya que entrena las áreas del cerebro relacionadas con la impulsividad.

A través de ciertos ejercicios los niños descubren cómo mantener su concentración, identificar sus estados emocionales y tener más autocontrol, con el fin de ver reducidas sus respuestas automáticas.

Ejercicios de mindfulness para niños

Existen múltiples ejercicios de mindfulness para niños. Uno de los más utilizados es la técnica “Escucha la campana”. El objetivo es tratar de escuchar un instrumento de vibración, como puede ser un triángulo, hasta que deje de sonar. De esta manera, se trabaja la concentración.

También se puede enseñar al pequeño a relajarse con respiraciones diafragmáticas. Para ello se le colocará un peluche sobre su abdomen y se le invitará a hacer que suba y que baje cogiendo aire por la nariz y soltándolo por la boca. Otra opción es hacer meditaciones guiadas o saborear una onza de chocolate hasta que se deshaga, sin morderla, para desarrollar la paciencia.

Existe otro juego llamado “Me doy cuenta de…”, que enseña al niño a prestar atención a su entorno. Podremos decir frases como “me doy cuenta de que está lloviendo porque oigo la lluvia” o “me doy cuenta de que estás triste porque estás llorando”. Esta técnica ayuda a mejorar la empatía y la atención.

Hay tantos ejercicios como habilidades queramos potenciar, pero para tener éxito el niño debe estar motivado. Nunca hay que forzarle. En cualquier caso, siempre hay que enfocar las técnicas de mindfulness para niños al aumento de su bienestar general. Si lo que queremos es solucionar un problema concreto y persistente, lo mejor es dirigirse a los especialistas.

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