Señales de atragantamiento en perros: ¿cómo actuar?

El atragantamiento en perros es más común de lo que parece. Ocurre cuando un objeto o alimento se desvía o se atasca en la tráquea e impide que el aire llegue a los pulmones, con el correspondiente riesgo de asfixia. 

Si el animal ha mordisqueado e ingerido un objeto que no debía o no ha gestionado bien un alimento los síntomas son muy evidentes. Nada más verlo, pensamos: “mi perro tiene algo en la garganta”. En estos casos, es fundamental actuar con rapidez, pero también con precaución.

qué hacer si mi perro se atraganta

El atragantamiento en perros es más común de lo que parece. Ocurre cuando un objeto o alimento se desvía o se atasca en la tráquea e impide que el aire llegue a los pulmones, con el correspondiente riesgo de asfixia. 

Si el animal ha mordisqueado e ingerido un objeto que no debía o no ha gestionado bien un alimento los síntomas son muy evidentes. Nada más verlo, pensamos: “mi perro tiene algo en la garganta”. En estos casos, es fundamental actuar con rapidez, pero también con precaución. 

¿Cómo saber si mi perro se está atragantando?

Cómo saber si mi perro se atraganta es fundamental para que el animal no tenga secuelas. En primer lugar, debemos estar atentos a los síntomas que presenta, que pueden ser los siguientes:

  • Tos fuerte y contante: la tos intensa y persistente es uno de los síntomas más frecuentes en el atragantamiento en perros, especialmente si viene acompañada de arcadas.
  • Aumento de salivación: un babeo excesivo o una saliva más viscosa y espesa puede indicarnos que el animal se está atragantando.
  • Respiración con dificultad: el perro que se está atragantando suele tener una respiración entrecortada o ruidosa. 
  • Coloración azulada: tonalidad anormal en la lengua o las mucosas. 
  • Agitación, inquietud o pánico: el animal que se atraganta suele entrar en un estado de nerviosismo evidente.
como saber si mi perro se atraganta

¿Cómo evitar que el perro se atragante?

Para evitar atragantamiento en perros hay que evitar poner a su alcance objetos de pequeño tamaño o juguetes que puedan romperse, y también alimentos con huesos o frutas enteras que no estén debidamente cortadas.

Contar con el seguro veterinario Caser WeCan Check supone la tranquilidad de tener urgencias 24 horas, con posibilidad de realizar consultas veterinarias con videollamada, lo que permite contar con la guía de un veterinario en el caso de atragantamiento en perros. 

¿Qué hacer si mi perro se atraganta?

Saber qué hacer si mi perro se atraganta es fundamental, ya que podemos salvarle la vida. En primer lugar, es fundamental mantener la calma, ya que es la única manera de ayudarle. De esta manera también estaremos ayudando a que nuestra mascota también se mantenga tranquila.

Si tenemos sospechas de atragantamiento, el primer paso es abrirle la boca y observar si hay algún objeto o alimento que pueda estar obstruyéndole la garganta. Solo debemos retirarlo con nuestras manos si es muy evidente que podemos cogerlo con nuestros dedos. Hay que tener en cuenta que si lo introducimos aún más podríamos provocar el efecto contrario al deseado. 

Ante la duda de qué hacer cuando un perro se atraganta, lo más acertado es llevarle al veterinario de inmediato. Si no tenemos ninguna clínica cerca de nuestra casa o consideramos que la situación es realmente grave, será necesario realizar la maniobra de Heimlich para que pueda expulsar el objeto o el alimento que le está impidiendo respirar con normalidad.

¿Cómo hacer la maniobra de Heimlich en perros?

Cómo hacer la maniobra de Heimlich en perros no es difícil, si sabemos realizar correctamente la técnica. Hay que tener en cuenta que esta maniobra en perros es muy similar a la que realizamos con humanos, pero teniendo en cuenta el tamaño del animal y su postura corporal.

Para realizar la maniobra de Heimlich en perros menores de 10 kilos, hay que sostener al animal con una mano, de manera que sus patas traseras queden más altas que su cabeza. Después, con la otra mano se debe aplicar una presión suave pero firme en el abdomen, debajo de las costillas, de manera que la mano presionará hacia dentro y hacia arriba al mismo tiempo. Repetir el movimiento hasta que el animal expulse el objeto o el trozo de comida.

Si el perro pesa más de 10 kilos nos colocaremos por detrás del animal y abrazaremos su abdomen de manera que una de nuestras manos se colocará formando un puño justo debajo de su caja torácica y la otra envolverá el puño. Hay que ejercer una presión firme y rápida, hacia arriba y hacia adelante, en dirección a su columna vertebral. También se pueden elevar ligeramente sus patas traseras mientras repetimos la operación. 

Aunque el perro haya expulsado el objeto que le impedía respirar, es fundamental visitar al veterinario, ya que podríamos haber causado alguna herida interna a nuestra mascota. El seguro de mascotas Caser WeCan Live, pensado para cubrir las intervenciones veterinarias más costosas, te permite disfrutar de operaciones, hospitalizaciones y pruebas con tu veterinario de tu confianza. 

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