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Origen de la raza galgo
El galgo pertenece a la familia de los lebreles y son animales que han sido utilizados tradicionalmente para el ejercicio de la caza, sobre todo de conejos, jabalíes, liebres y zorros. Ya estaban presentes en el Antiguo Egipcio, pero con la expansión romana y la posterior influencia árabe en la Península Ibérica se dieron cruces con otros animales y la raza fue evolucionando.
Aunque estos perros eran muy bien valorados para la caza en España, cuando comenzaron a ser utilizados para carreras se cruzaron con el galgo inglés para mejorar su velocidad, dando origen a la raza que ha llegado hasta nuestros días.

Características físicas del galgo
El galgo destaca por su cuerpo estilizado, su cabeza pequeña, y su cola larga y estrecha. El pelo es corto y sus colores varían en función de cada ejemplar. Los hay atigrados, negros, blancos, amarronados o de color canela.
La cintura estrecha y su musculatura ligera les confiere una extraordinaria elasticidad. Sus patas, aunque son finas, tienen una gran potencia, permitiéndoles acelerar y correr con gran facilidad. En su conjunto, las características del galgo le convierten en un animal extraordinariamente bello.
¿Cómo es el carácter de un galgo?
Pese a que al aire libre estos animales tienen una gran energía y pueden dar carreras a una velocidad de vértigo, el carácter del galgo en casa cambia por completo. Son perros dóciles, además de ser sensibles, cariñosos, inteligentes y muy leales.
Los galgos establecen un fuerte vínculo con todos los miembros de la familia, por lo que es un perro que puede convivir perfectamente con niños y otras mascotas. Sin embargo, hay que tener en cuenta que pueden mostrarse reservados o tímidos con desconocidos, por lo que es imprescindible que el animal tenga una excelente socialización ya desde cachorro, lo que evitará problemas futuros.
Por otro lado, aunque los galgos no son muy ladradores y suelen llevarse bien con otros perros, lo más conveniente es tener un animal bien adiestrado. El carácter del galgo hace que funcione muy bien con el refuerzo positivo. Sin embargo, responde mal al castigo, ya que son muy sensibles.
Cuidados principales de un galgo
Las características del galgo hacen que sus cuidados sean muy específicos. En primer lugar, hay que tener en cuenta que, aunque son veloces, no necesitan un ejercicio excesivo. Un par de carreras cortas diarias, durante unos 20 minutos en espacios seguros, unidas a sus paseos habituales, será suficiente para ellos.
Por otro lado, su cuerpo, al ser tan delgado, les hace sensibles al frío y propensos a heridas en las patas. En este sentido, una dieta rica en proteínas protegerá su musculatura y prevendrá problemas digestivos. A la hora de comer, es conveniente que utilicen recipientes elevados y dividir la ingesta en varias dosis a lo largo del día, con el fin de evitar atracones.
Con un cepillado semanal se eliminará el pelo muerto y se logrará una piel saludable. Y para mantener al animal en excelente forma física, lo mejor es realizar con él un juego interactivo en los paseos, con actividades tipo agility, lo que le ayudará a mantenerse en forma y equilibrado.
El baño se realizará cuando sea necesario, pero es necesario usar pipetas antiparasitarias cuando lo estime oportuno el veterinario. Estos animales, además, suelen ser propensos a cáncer óseo o displasia, por lo que conviene realizar revisiones periódicas con los especialistas.
Contar con un seguro de mascotas permite tener acceso continuado al veterinario sin esperas innecesarias, lo que resulta especialmente interesante y nos proporciona la tranquilidad de saber que nuestro animal está en las mejores manos. Las características del galgo hacen que no requiera de cuidados especiales, ni extremadamente caros. Pero sí es necesario mantener una atención constante que nos confirmará que nuestro amigo está sano y feliz.