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¿Qué es una apicectomía?
La apicectomía es una técnica quirúrgica dental que consiste en anular la raíz de un diente y limpiar el tejido infectado o inflamado que lo rodea. Esta intervención se realiza principalmente en dientes que han sido tratados previamente con una endodoncia, pero que continúan presentando infecciones persistentes o complicaciones que no pueden resolverse mediante tratamientos convencionales.
El objetivo principal de una apicectomía es salvar el diente, eliminando el foco de infección y sellando adecuadamente el extremo de la raíz para prevenir futuras complicaciones. Este procedimiento es una alternativa a la extracción dental, especialmente cuando el diente afectado tiene un papel clave para la función masticatoria o la estética del paciente.

Precio de la apicectomía: factores que influyen
En una apicectomía, el precio puede variar considerablemente en función de varios factores, como la complejidad del caso, el diente afectado, la experiencia del cirujano y la ubicación de la clínica dental.
En general, los precios suelen oscilar entre los 150 y los 500 euros, y pueden incluir la consulta previa, el procedimiento en sí y las revisiones posteriores. Si el paciente tiene un seguro dental como el que ofrece Caser, este procedimiento se ofrece sin coste en cualquiera de sus modalidades. Si tu caso requiere de esta técnica, el dentista te explicará al detalle qué es una apicectomía y por qué resulta beneficiosa según tu caso particular.
¿Cuándo es necesaria una apicectomía?
La apicectomía es necesaria en casos donde una endodoncia convencional no ha tenido el éxito esperado. Algunas situaciones comunes que pueden requerir este procedimiento son:
- Persistencia de infecciones: si después de una endodoncia continúa habiendo inflamación o infección.
- Fracturas o fisuras en la raíz: cuando se detectan daños estructurales que no pueden ser reparados sin intervención quirúrgica.
- Obstrucciones en los conductos radiculares: en casos donde los conductos están bloqueados.
- Quistes periapicales: si existen formaciones quísticas asociadas al ápice de la raíz.
- Problemas anatómicos: en algunos casos, las raíces presentan una anatomía que dificulta la limpieza completa del conducto radicular y, por tanto, la eliminación total de una infección.
En cualquier caso, es importante que un dentista evalúe cada caso para determinar si una apicectomía molar es la mejor opción.
Proceso y duración de una apicectomía
El procedimiento de apicectomía comienza con la administración de anestesia local para garantizar la comodidad del paciente. Posteriormente, el cirujano realiza una pequeña incisión en la encía para acceder al área afectada. Una vez expuesta la raíz, se elimina el ápice junto con el tejido inflamado o infectado. Finalmente, se realiza un sellado del extremo radicular y se sutura la encía.
En una apicectomía, la duración suele ser entre de aproximadamente una hora, aunque dependerá de la complejidad del caso y del diente afectado. Es una cirugía ambulatoria, por lo que, tras la intervención, el paciente puede regresar a su casa.
Porcentaje de éxito de la apicectomía
En cualquier apicectomía, el éxito depende de diversos factores, como la habilidad del cirujano, el estado del diente y la salud bucodental del paciente. Según estudios clínicos, la tasa de éxito de este procedimiento puede llegar a superar el 90%, siempre que se sigan los cuidados postoperatorios adecuados. En cualquier caso, un diagnóstico temprano y una ejecución precisa son clave para garantizar los mejores resultados.
Cuidados post-apicectomía y recomendaciones
Una vez que ya sabes qué es una apicectomía, si has decidido someterte a esta técnica deberás seguir las indicaciones del dentista para asegurarte una buena recuperación. Es probable que te indique los siguientes cuidados:
- Evitar alimentos duros o calientes durante los primeros días.
- Mantener una buena higiene bucodental, pero no realizar enjuagues agresivos.
- Tomar los medicamentos prescritos, como analgésicos o antibióticos, según las indicaciones.
- Evitar el alcohol y fumar, ya que puede retrasar la cicatrización.
En una apicectomía los puntos pueden ser reabsorbibles, por lo que se caerán por sí solos a partir de los cinco días siguientes a la cirugía. En otras ocasiones los puntos de sutura se retiran en una o dos semanas, a criterio del dentista, que será quien fije las revisiones periódicas pertinentes para monitorizar la cicatrización del paciente.