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Todos los años por esta fecha se multiplican los mensajes que nos invitan a contratar un plan de pensiones, sin embargo los españoles en general nos hacemos un poco de lío sobre estos productos. Tenemos como ciertas una serie de creencias que son falsas y, al contrario, hay algunas cuestiones que hay que matizar. Veamos alguna de las verdades y mentiras más importantes:
Se necesitan altos ingresos para tener un plan de pensiones
Todo en esta vida es relativo, pero lo cierto es que para aportar a un plan de pensiones no hay que tener mucho dinero, solo un poco disponible para dedicarlos a prever nuestro futuro. De hecho, hay entidades y productos que permiten aportar desde solo 30 euros. ¿Te suena a mucho?
¿Es rentable tener un plan de pensiones o rentan muy poco?
Poco y mucho son conceptos bastante indefinidos, por lo que cada cual tiene su propia escala. Lo que sí es indiscutible es que cada plan es un mundo y los hay que no consiguen ganar nunca –obviamente, no ahorres con ellos- y los que año tras año logran los mejores resultados. Es más, a medio y largo plazo –recuerda que el plan de pensiones es por definición un instrumento de ahorro pensado para el largo plazo- todas las categorías logran resultados positivos.
Sólo puedes recuperar el dinero del plan de pensiones cuando te jubilas
Ese es el objetivo principal, disponer de lo ahorrado cuando uno deja de trabajar, sin embargo, hay otros supuestos que permiten rescatar el dinero en ciertas circunstancias. Por ejemplo, si te quedas desempleado o te sobreviene una enfermedad grave podrás acceder a tu dinero. También está disponible si lo necesitas para cancelar una hipoteca de una vivienda de la que pueden desahuciarte. Por último, y la medida más reciente, hay que recordar que en 2015 se decidió hacer líquidos los planes de pensiones pasados 10 años desde que aportaste.
La desgravación del plan de pensiones es un chollo
Es verdad que su fiscalidad en el periodo de aportación es magnífica y única, pero no se trata exactamente de una desgravación, sino de una reducción en la base a partir de la cual se calculan los impuestos. Es decir, si por ejemplo te sale una base imponible de 25.000 euros y durante ese año aportaste 5.000 euros a planes de pensiones, finalmente se te calculará el IRPF sobre 20.000 euros. Eso sí, recuerda que esa reducción es de máximo 1.500 euros anuales en planes de pensiones individuales, pudiendo incrementarse en otros 8.500 euros anuales a través de planes de pensiones de empleo, si tu empresa ha decidido realizarte aportaciones a través de este instrumento.