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¿Qué es una hemorragia nasal y por qué ocurre?
La epistaxis, también conocida como hemorragia nasal, consiste en un sangrado procedente de los vasos sanguíneos de la cavidad nasal. Aunque puede resultar muy alarmante, no suele ser un problema grave. En cualquier caso, saber cómo cortar una hemorragia nasal siempre es interesante, por si alguna vez nos encontramos en esta situación.
La cavidad nasal está cubierta por una mucosa irrigada por numerosos vasos sanguíneos que, al sufrir irritación o una lesión, pueden romperse, lo que causa el sangrado. Las causas más comunes por las que esto ocurre son las siguientes:
- Clima seco o muy frío: determinadas condiciones climáticas secan la mucosa nasal y predisponen a la aparición de hemorragias.
- Manipulación de la nariz: introducir objetos o hurgarse la nariz puede dañar los vasos sanguíneos.
- Afecciones respiratorias: los resfriados o las alergias pueden provocar una inflamación local, afectando a los vasos sanguíneos.
- Traumatismos: un golpe en la nariz puede causar hemorragias más o menos intensas.
- Factores médicos: la hipertensión arterial, los trastornos de la coagulación o el uso de medicamentos anticoagulantes incrementan el riesgo de sufrir una hemorragia.

¿Cuándo es necesario buscar atención médica por una hemorragia nasal?
Si es muy abundante la hemorragia nasal, ¿cómo actuar? Habrá que buscar ayuda médica si tras 20 minutos de presión continua el sangrado no se detiene. También si la cantidad de sangre es excesiva o existe dificultad para respirar.
De igual manera, conviene consultar al médico si se dan episodios de sangrado recurrentes o hay algunos otros síntomas asociados, como mareos, palpitaciones, piel pálida o sangrado abundante de encías.
Por último, si la hemorragia ocurre tras un fuerte golpe, además de saber cómo parar una hemorragia nasal también habría que descartar una fractura o una lesión interna. En todo caso, contar con un seguro de salud supone la tranquilidad de tener atención inmediata con un especialista, que podrá valorar la situación y prescribirnos las pruebas médicas pertinentes.
¿Cómo parar una hemorragia nasal de manera efectiva?
En una hemorragia nasal, qué hacer es algo que todos deberíamos tener en mente. Actuar rápidamente y con calma es fundamental para controlar la situación, que ya de por sí provoca un gran nerviosismo.
Cómo parar una hemorragia nasal en un adulto es relativamente fácil. Lo primero que hay que hacer es sentarse e inclinar ligeramente el cuerpo hacia adelante para evitar que la sangre pase a la garganta. A continuación, utilizaremos los dedos pulgar e índice para apretar la parte final de la nariz, debajo del puente nasal. Mantendremos la presión de cinco a diez minutos, sin aflojar los dedos.
Tras este tiempo, colocamos una compresa fría o un paño con hielo en el puente nasal para contraer los vasos sanguíneos y disminuir el sangrado. Una vez controlada la hemorragia evitaremos tocarnos o expulsar aire fuertemente por la nariz para no interrumpir el proceso de cicatrización.
Cómo parar una hemorragia nasal en adolescentes puede ser algo más complicado, porque es probable que estén muy nerviosos. Hay que actuar de una forma calmada y no dejar que inclinen la cabeza hacia atrás, lo que agravaría la situación. En cualquier caso, si el sangrado es muy abundante o persiste más de 20 minutos, conviene buscar atención médica.
Prevención de las hemorragias nasales: ¿cómo evitarlas?
Aún más importante que saber cómo parar una hemorragia de nariz es conocer cómo prevenirla. Estas son algunas medidas útiles para reducir el riesgo de sangrado:
- Humidificar el ambiente: usar un humidificador ayuda a mantener la mucosa nasal hidratada, especialmente en climas secos.
- Evitar irritantes: conviene limitar la exposición al humo del tabaco, a los productos químicos y los perfumes muy fuertes.
- Estar hidratado: además de beber suficiente agua es recomendable aplicar una crema o vaselina en las fosas nasales para prevenir la sequedad, sobre todo en verano.
- Uñas cortas: especialmente en niños, para evitar que se lastimen al introducir los dedos en la nariz.
- Precaución con los descongestionantes nasales: solo hay que utilizarlos bajo prescripción médica y por periodos cortos.
- Solicitar información al médico: consultar los efectos de los anticoagulantes u otros medicamentos que pueden aumentar el riesgo de hemorragias.