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De esta manera, no se trata de blanco o negro, es necesario encontrar el gris. O lo que es lo mismo, la opción adecuada es ser capaces de encontrar el equilibrio entre estos dos polos.
En la actualidad, con el ritmo de vida marcado por la sociedad, con las clases y las actividades extraescolares, queda poco tiempo para el descanso y el juego libre durante los meses de curso escolar. Por lo tanto, cuando llegan las vacaciones, es momento para muchos niños de romper con todo aquello que recuerda a rutina, incluidas las tareas relacionadas con el aprendizaje, dedicándose a aquello que les gusta y entretiene. Y así, los deberes en vacaciones quedan totalmente descartados, como les pasaría a los adultos si les dijeran que tienen que llevarse trabajo a las vacaciones.
Ante esta circunstancia, la manera de encontrar el punto medio comienza por entender los deberes como una manera de reforzar el aprendizaje, de herramientas para seguir generando un aprendizaje significativo. Por eso, si estos se ajustan a los intereses de los niños y se integran en sus hábitos y actividades cotidianas, los deberes en vacaciones se convierten en la combinación adecuada de aprendizaje y diversión. Es decir, se trata de generar situaciones de aprendizaje, sin la obligación que conlleva la palabra deberes, pasando a formar parte de su tiempo de descanso y desconexión vacacional de una manera natural.
Y para ayudarte con los deberes en vacaciones con los que aprender, pero sin renunciar a la desconexión y el juego, hemos preparado una serie de consejos. Descubre cómo no dejarán de aprender, sin la obligación de hacerlo ni perder tiempo de descanso.
¿Es legal mandar deberes en vacaciones?
Según el artículo 31 de la Convención sobre los Derechos del Niño, el niño tiene derecho a descansar y a dedicarse al juego y a actividades propias de su edad, participando solo si lo desea en la vida cultural y en las artes. De este modo, se sugiere que, durante el tiempo que los niños no tienen que acudir al centro educativo, utilicen ese tiempo libre de la manera que mejor consideren.
Por otro lado, la normativa de nuestros país, por ejemplo, tampoco indica si es legal mandar deberes en vacaciones, aunque recomiendan que se encuentre un equilibrio entre el aprendizaje y el descanso.

Consejos para no perder el ritmo durante las vacaciones
Dice el refrán que aprender no ocupa lugar, y podemos añadir que tampoco tiene un tiempo marcado en el calendario. Por eso, aunque sean vacaciones puede ser un buen momento para seguir poniendo en práctica lo aprendido y adquirir conocimientos nuevos. Eso sí, los deberes en vacaciones tienen que saber combinar el aprendizaje con el juego, incorporándose de manera natural en el tiempo de descanso.
Y por este motivo, hemos preparado unos consejos para seguir aprendiendo en vacaciones, sin renunciar a la diversión y al descanso. Por ejemplo:
- Para repasar el cálculo mental: Convierte las situaciones cotidianas en un juego donde tengan que aplicar conocimientos ya adquiridos. Sumar precios en el supermercado para saber a cuánto asciende la compra, realizar alguna receta para calcular las cantidades necesarias, llevar un control de la hora.
- Para fomentar las lectura y la escritura: Escribir un diario, un email o carta a un amigo, realizar un cuentacuentos, aprender chistes.
- Además, existen otras actividades que ayudan a desarrollar otras habilidades, como pueden ser pintar, cuidar animales o plantas, preparar la maleta, realizar excursiones o salidas culturales.
- A la hora de realizar deberes en vacaciones, lo ideal sería comenzar el día con este tipo de tareas para poder dedicarle luego tiempo al juego libre. También, es recomendable elegir un lugar cómodo y tranquilo, ya que siempre ayuda a la concentración.
Cómo organizar los deberes de verano para mantener el aprendizaje
A la hora de organizar los deberes de verano y encontrar ese equilibrio entre descanso y aprendizaje, existen una serie de consejos a tener en cuenta.
Por un lado, una buena recomendación es planificar semanalmente. Así podrás alternar entre diferentes tipos de actividades, pudiendo establecer los tiempos de dedicación a cada una de una manera más clara. Además, al tener bastantes semanas en las que trabajar, podrás ir adaptando los deberes de verano, según los progresos, intereses y estados de ánimo.
Por otro lado, priorizar aquellas áreas que necesitan más refuerzo es una buena opción en el momento de organizar los deberes de verano. Aunque hay tiempo para repasar todo, una buena opción es identificar aquellas áreas en las que se encuentre más dificultad, para prestarle más atención. Así, si la lectura es una asignatura en la que necesita más ayuda, será conveniente realizar actividades que la fomenten de una forma más periódica, sin sobrecargar.
Cómo organizar el tiempo para los deberes de Navidad
Cuando hay que realizar deberes de Navidad, una de las cuestiones que más preocupa es cómo organizar el tiempo. Al tratarse solo de unas semanas que, además, tienen muchos días festivos y de reuniones familiares, hay que saber cómo aprovechar el tiempo para poder descansar y aprender sin agobios.
Lo primero, como cuando tratamos los deberes de verano, es hacer una planificación semanal. Así quedarán reflejados los días festivos, donde, en principio, será un buen momento para descansar en familia y dejar de lado el aprendizaje.
Otra recomendación para organizar el tiempo destinado a los deberes de Navidad es fijar un horario. Es decir, destinar 30 minutos o una hora a primera hora del día para realizar las tareas correspondientes y luego continuar con juego libre u otras actividades de ocio.
Unas cifras para reflexionar
Los alumnos españoles dedican 6,5 horas a la semana a deberes escolares, según el último informe PISA. Los alumnos de China (13,8 horas), de Rusia (9,7 horas) y de Italia (8 horas) son los que invierten más tiempo en las tareas fuera del horario escolar. La media en los países de la OCDE es de 5 horas de deberes semanales. Por otro lado, entre los países que menos tiempo le dedican a los deberes fuera del horario escolar se encuentra Finlandia (menos de 3 horas) y Suecia (3,6 horas).
Un informe realizado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) elaborado junto con el estudio Health Behaviour in School-aged Children (HBSC) destaca un aumento de la percepción del aumento de la presión escolar a nivel global. Entre los adolescentes de 15 años, el 63% de las niñas y el 43% de los niños destacan que se sienten más presionados por las tareas escolares.
Las cosas han cambiado y los deberes en vacaciones han dejado de lado ese matiz de obligación, de repaso forzoso, para dar paso a actividades donde el aprendizaje y la diversión vienen de la mano, integrados de forma natural en el tiempo de descanso y desconexión. Así, los deberes en vacaciones han cambiado el formato, pero no el objetivo, que no es otro que reforzar lo aprendido y generar nuevas experiencias de aprendizaje.