Sangrado en las encías, ¿debo preocuparme?

Si unas encías sangran es porque están enfermas. Mantener una correcta higiene dental y acudir a las revisiones periódicas con el odontólogo es fundamental para evitar, y prevenir, este problema.

Sangrado de encías

El aspecto y color de las encías es un indicador de la salud dental. Si tienen un tono rosado, todo marcha bien, pero si están enrojecidas, inflamadas o sangran es necesario visitar al odontólogo. Determinar cuál es el origen de estas alteraciones resulta esencial: si bien su causa suele ser la gingivitis y la periodontitis, el sangrado de encías puede estar relacionado con otras enfermedades sistémicas.

Causas del sangrado de encías

Según las últimas encuestas sobre salud oral, entre el 85 y el 90 por ciento de la población adulta española presenta algún problema relacionado con las encías. “El sangrado es uno de los principales signos de alarma de las enfermedades más habituales de las encías, la gingivitis y la periodontitis”, afirma la doctora Olalla Argibay, periodoncista y vocal de la Sociedad Española de Periodoncia (SEPA).

“El acúmulo de placa alrededor de los dientes produce la inflamación en los tejidos y, en algunos casos más avanzados, también la destrucción de los tejidos de soporte de los dientes”, explica la especialista. La mala higiene dental, problemas de maloclusión (incorrecta alineación de los dientes), prótesis dentales en mal estado o el uso de una ortodoncia fija pueden originar este aumento de la placa bacteriana y, en consecuencia, la aparición de la gingivitis y la periodontitis.

Periodontitis y sangrado de encimas

La periodontitis es menos frecuente que la gingivitis, pero aún así afecta a entre un 25 y un 40 por ciento de la población

Salud más allá de la boca

Tener unas encías sanas no solo es importante para mantener una correcta salud bucodental. También lo es para la salud en general. “Cuidar de las encías es cuidar del resto del cuerpo”, indica la doctora. Diferentes estudios médicos avalan que las enfermedades periodontales están íntimamente relacionadas con la aparición o progresión de otras patologías sistémicas. Alteraciones cardiovasculares –como la endocarditis bacteriana, el infarto de miocardio o la insuficiencia coronaria–, afecciones renales, trastornos cerebro-vasculares, diabetes, enfermedades inmunodepresoras, alteraciones hormonales o la carencia de ciertas vitaminas –como la C o la K– son las más habituales.

Los buenos hábitos alimenticios también ayudan a evitar las enfermedades periodontales y por ende, el resto. Reducir el consumo de azúcar, comer más verduras y frutas –especialmente las que aportan más vitamina C, como la naranja o el limón, o K, como la pera o la ciruela– y beber mucha agua es primordial. Evitar el tabaco constituye otra clave: está demostrado que el fumador tiene muchas más probabilidad de desarrollar una enfermedad periodontal.

La gingivitis es la fase inicial de la enfermedad periodontal. Constituye una inflamación reversible y limitada solo a la encía provocada por la acumulación de la placa bacteriana: si no se elimina a tiempo puede desencadenar en una periodontitis. Aunque se desarrolla en cualquier edad, es más frecuente entre los adultos, a los que afecta a un 85 por ciento de los casos, según datos de SEPA.

La periodontitis, además de inflamar la encía, ocasiona una destrucción irreversible de los tejidos de soporte del diente –hueso alveolar, cemento y ligamento periodontal–, “lo que puede acabar causando la pérdida del diente si no se trata adecuadamente y a tiempo”, anuncia la especialista. La periodontitis es menos frecuente que la gingivitis, pero aún así afecta a entre un 25 y un 40 por ciento de la población.

Tratamiento para el sangrado de encías

Antes de iniciar el tratamiento para el sangrado de encías, el odontólogo hará un estudio periodontal para valorar cuál es la mejor manera de solucionarlo. Tras este, acometerá una limpieza bucal profunda con el objetivo de eliminar toda la placa y el sarro adherido a los dientes y a la línea de la encía. Si lo considera necesario –no suele serlo en la gingivitis–, efectuará curetajes para eliminar las colonias bacterianas de las bolsas periodontales. Después, el especialista pautará las siguientes visitas para monitorizar a evolución del paciente.

En cualquier caso, y según advierte la doctora, si se sufre de sangrado de encías, cuanto antes se vaya al dentista más fácil será el tratamiento. “Un diagnóstico precoz, sea cual sea la patología, permite que los tratamientos dentales sean más sencillos, efectivos y menos costosos. Tampoco hay que demorar la visita ante cualquier síntoma como mal aliento, hipersensibilidad al frío, movilidad o separación entre los dientes”.

¿Sirven los remedios caseros para el sangrado de encías?

Insiste la doctora Argibay en que el mejor remedio natural para evitar el sangrado de encías es la prevención. “Mantener una correcta higiene dental es imprescindible, realizando un cepillado riguroso y exhaustivo al menos dos veces al día y durante, al menos, dos minutos, también a nivel interproximal –con cepillos interdentales o seda–- y utilizando pasta con flúor.  Tampoco hay que olvidar acudir periódicamente a revisión. “Los remedios milagro no existen, en la boca tampoco”, sentencia.

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