Tu bicicleta, el superdispositivo digital

Tus piernas siguen siendo el motor, pero de una nave conectada: la bicicleta. ‘Apps’, ciclocomputadoras, simuladores virtuales, potenciómetros, cascos inteligentes… Así escala el ciclismo digital.

Ciclista y movil

El ciclismo es uno de los deportes más tecnológicos. Los aficionados cada vez demandan más aplicaciones y dispositivos, para mejorar las prestaciones de su montura, para medir sus progresos, para inmortalizarlos. “Hoy una bicicleta es un ordenador rodante”, explica David Costajussa, experto en ciclismo de la tienda virtual Deporvillage. “La tecnología te ayuda a mejorar el entrenamiento y el rendimiento, arañar segundos gracias al control total de datos, también la seguridad, la comodidad y la pasión por la bici. Los dispositivos cada vez pesan menos y son más potentes”, concluye. Puedes monitorizar tantos datos como en un coche de última generación, y la dotación electrónica reduce la distancia entre el equipamiento de un amateur y un profesional.

Un escaparate de tentaciones ‘geek’

Ciclocomputadoras

El hermano mayor y sofisticado de los simples velocímetros de antes. Ahora son centros procesadores, muy parecidos a los móviles. “Es el dispositivo que recomendamos a quien se inicia en la digitalización –explica Costajussa–. El más completo, te lo cuenta todo”. Por ejemplo, cadencia de pedaleo, pulsaciones gracias a una cinta de pecho, velocidades, distancias, medias, información geográfica o toda la que ofrece un navegador GPS con mapas y rutas, notificaciones de llamadas y mensajes. Si su sensor de impactos detecta un choque, ordena automáticamente a tu móvil una llamada de emergencia al número que elijas, de forma predeterminada.

Aplicaciones

El software que asiste, recibe los datos y los transforma en información útil. Las hay gratuitas –Strava es la más popular– para instalarlas en el móvil y otras específicas de dispositivos como las ciclocomputadoras o los smartwatches. De regreso a casa, la app te ofrece todos los datos desde la salida y el histórico, con gráficos y estadísticas. “Además, te permiten hacer comunidad como una red social de usuarios, compartir información y experiencias, incluso picarte en una competición online de resultados˝, añade el experto de Deporvillage.

‘Smartwatches’

La versión reducida de las ciclocomputadoras tiene menos información, pero ocupa muy poco espacio. Los más avanzados incorporan GPS, se sincronizan con el móvil para recibir mensajes o contestar llamadas. Algunos incorporan incluso una ranura de tarjeta SIM para funcionar como un teléfono (llevan micrófono) y así dejar el teléfono en casa.

smartwatch

Potenciómetros

Se trata de sensores que miden en vatios la potencia que aplica el corredor en cada pedalada. Pueden instalarse en las bielas, las zapatillas o los pedales y se conectan vía bluetooth a la ciclocomputadora. Muy útiles si compites a un nivel medio o alto: te ayudan a mejorar la cadencia, la técnica de pedaleo, el balance entre ambas piernas y la fuerza, según el tipo de entrenamiento, más explosivo o de resistencia.

Simuladores y rodillos

Llega el calor (o el invierno) y no te apetece salir. O tus horarios no te permiten sesiones largas. O solo tienes un hueco de noche… Toca tirar de rodillo en casa. Problema: es monótono, algo aburrido, aunque te pongas una película es difícil concentrarse… Solución: simuladores muy parecidos a un videojuego, con escenarios virtuales cada vez más logrados en diferentes rutas (incluso etapas clásicas del mundo profesional), climas y situaciones de carrera. Al conectarse al rodillo, los simuladores van variando la resistencia al pedaleo para representar, por ejemplo, una rampa y obligarte a cambiar de plato y marcha. Puedes ver las imágenes en el monitor integrado en el rodillo o en un ordenador, una TV… incluso proyectadas sobre la pared en tamaño gigante. Ha evolucionado tanto esta variedad de ciclismo indoor que existen incluso competiciones online. Por ejemplo, la Movistar Virtual Cycling.

Cascos inteligentes

Otro pequeño ordenador con varias conexiones por bluetooth. Lleva, por ejemplo, sensor de movimiento a las luces de intermitencia o de frenado incorporadas en el casco, al móvil para contestar llamadas o escuchar música. Pero, atención: “En ese caso, se recomienda para ciclismo en el campo; en carretera, escuchar música puede distraer del tráfico”, advierte Costajussa. Los hay con sistema de conducción del sonido a través de los huesos del cráneo. Y los más avanzados incorporan sensor de impacto para que el móvil del ciclista genere una llamada de emergencia.

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