La movilidad urbana: cómo será en 20 años

La movilidad urbana sostenible, en la que tienen cabida los coches eléctricos y demás vehículos no contaminantes, ha dejado de ser una promesa de futuro para convertirse en una realidad. Con esta apuesta por la sostenibilidad, las ciudades están sufriendo todo un proceso de transformación, dejando atrás progresivamente los vehículos tradicionales y poniendo en el centro la salud y el bienestar de las personas, que demandan un aire saludable.

La movilidad urbana: cómo será en 20 años

La movilidad urbana sostenible, en la que tienen cabida los coches eléctricos y demás vehículos no contaminantes, ha dejado de ser una promesa de futuro para convertirse en una realidad. Con esta apuesta por la sostenibilidad, las ciudades están sufriendo todo un proceso de transformación, dejando atrás progresivamente los vehículos tradicionales y poniendo en el centro la salud y el bienestar de las personas, que demandan un aire saludable.

¿Qué es un plan de movilidad urbana sostenible?

El plan de movilidad urbana sostenible, promovido por la Administración local, es un conjunto de actuaciones que tienen como fin la implantación de formas de desplazamiento más sostenibles a corto y medio plazo. En estas nuevas formas de entender los espacios urbanos tiene cabida aumentar los desplazamientos a pie o en transporte público, promover los vehículos de movilidad personal y el impulso de los coches eléctricos o los vehículos poco contaminantes.

De esta manera, se logra reducir las emisiones a la atmósfera y se apuesta por la sostenibilidad, en consonancia con las estrategias de movilidad de carácter regional, estatal e incluso comunitarias.

Movilidad urbana eléctrica: ¿cómo serán los vehículos?

Las nuevas tecnologías están posibilitando una transición a la movilidad urbana eléctrica, referida no solo a los turismos, sino también a todo tipo de vehículos, como autobuses, bicicletas, motos, los vehículos de movilidad personal como pueden ser los patinetes, e incluso los camiones con menor capacidad de carga.

La implantación de los vehículos eléctricos se encuentra cada vez más consolidada. Sin embargo, aún queda por avanzar en los principales escollos que están frenando su desarrollo: la autonomía, la recarga y el precio.

Se espera que en los próximos años los avances tecnológicos consigan baterías eléctricas más baratas y eficientes, que permitan aumentar la autonomía de los vehículos y reduzcan el precio que tienen que asumir los usuarios. De igual manera, los usuarios demandan más puntos de recarga en todo el territorio español.

Ventajas de la movilidad urbana eléctrica

Los beneficios de la movilidad eléctrica urbana son innegables, tanto a nivel individual como para el conjunto de la sociedad. Así, los coches eléctricos aportan un ahorro económico a sus propietarios, ya que la recarga del vehículo es más barata que el consumo de combustible. Además, la gama eléctrica requiere de un menor mantenimiento y permite al usuario mayor libertad, ya que permite acceder a zonas restringidas en el centro de las grandes ciudades.

A todo ello hay que sumarle que son vehículos que reducen la emisión de elementos contaminantes a la atmósfera, lo que contribuye a crear un ambiente más saludable y a disminuir la incidencia de las enfermedades relacionadas con la contaminación.

La movilidad sostenible urbana dentro de 20 años

Cada vez más personas apuestan por moverse sobre ruedas pero de una forma sostenible, algo que promueve el Acuerdo de París, que marca un punto de inflexión en la reducción de las emisiones de gases contaminantes. Se prevé que, en el año 2030, haya cinco millones de vehículos eléctricos en las calles y carreteras españolas.

Probablemente, en los próximos 20 años veremos un profundo cambio en las ciudades, con carriles especiales para coches eléctricos y vehículos autónomos, y semáforos inteligentes dentro de un contexto de vehículos interconectados a través del 5G y ciudades inteligentes.

La ciudad hacia la que nos encaminamos tendrá una mayor presencia de la bicicleta y de los vehículos de movilidad personal para distancias cortas. Asimismo, los autobuses públicos serán eléctricos, y cada vez habrá más estaciones de carga en las calles, gasolineras y centros comerciales.

Además, se espera un boom del car sharing, también denominado movilidad bajo demanda. Se trata de vehículos compartidos por usuarios. De esta manera, se primará ir andando a los lugares más cercanos, vehículos de movilidad personal y eléctricos para desplazamientos medios, y el car sharing para necesidades puntuales de movilidad por la ciudad.

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