Características y funcionamiento del coche eléctrico

El número de coches eléctricos va aumentando poco a poco en nuestras carreteras como consecuencia de una mayor conciencia medioambiental y las restricciones a la circulación de los coches convencionales que están implantando en las grandes ciudades.

Características y funcionamiento del coche eléctrico

El número de coches eléctricos va aumentando poco a poco en nuestras carreteras como consecuencia de una mayor conciencia medioambiental y las restricciones a la circulación de los coches convencionales que están implantando en las grandes ciudades.

En el año 2020, a pesar de la pandemia del COVID-19, las ventas de coches eléctricos ha alcanzado los 387.808 vehículos en Europa, según la European Automobile Manufactures Association (ACEA). En España, se adquirieron algo menos de 18.000 vehículos eléctricos el año pasado, aunque las ventas se han incrementado un 78,5% respecto a 2019.

Estas cifras, sin embargo, aún se quedan muy alejadas del incremento del 206% que ha tenido Alemania o del 204% experimentado en Italia. Los científicos creen que las campañas para dar a conocer el funcionamiento del coche eléctrico podrían ser útiles para aumentar las ventas.

Funcionamiento de los vehículos eléctricos

Un coche eléctrico es todo aquel que utiliza un sistema de propulsión basado en motores eléctricos que se alimentan de la energía que acumula una batería recargable. La recarga de esta batería la realiza el propio usuario, que debe enchufar su vehículo a una toma de corriente eléctrica, o bien tiene lugar a través de un sistema de auto-regeneración.

Respecto a cuáles son los diferentes tipos de coches eléctricos que existen, podemos distinguir tres opciones en el mercado:

  • Coches 100% eléctricos: propulsados exclusivamente por electricidad.
  • Vehículos híbridos: con un motor de combustión y otro eléctrico.
  • Vehículos híbridos enchufables: con las ventajas de los eléctricos y los híbridos.

Funcionamiento del coche híbrido eléctrico

Los vehículos híbridos eléctricos cuentan con un motor de combustión interna, diésel o gasolina, acompañado por uno eléctrico. La batería se recarga cuando el coche reduce su velocidad o desde un enchufe.

La gran ventaja de este tipo de vehículos es que el conductor puede decidir si el vehículo que conduce se mueve con el motor eléctrico, con el de combustión o con ambos. De esta manera, se logra un consumo muy bajo en ciudad y una autonomía mayor en carretera.

Funcionamiento de la batería del coche eléctrico

Casi todos los vehículos eléctricos, independientemente del modelo, tienen en común una serie de características. En primer lugar, disponen de una batería de iones de litio que garantizan la autonomía del vehículo.

Hoy en día podemos encontrar en el mercado modelos que pueden circular hasta 500 kilómetros sin necesidad de recarga, si bien la autonomía no solo depende de la batería, sino también de nuestra forma de conducir y si usamos la radio o el aire acondicionado, entre otros factores.

Funcionamiento de los cargadores de coches eléctricos

Los coches eléctricos también tienen en común que necesitan conectarse a la red para ser recargados. Se suele aconsejar una recarga cuando la batería se encuentra entre el 20% y el 80% de su capacidad, con el fin de prolongar su vida útil.

Aunque cada vez hay más puntos para poder cargar los coches eléctricos, especialmente en las grandes ciudades, los usuarios consideran insuficientes los disponibles en la red de carreteras.

Ventajas de los coches eléctricos

Además del respeto medioambiental que supone tener un coche eléctrico, una de las grandes ventajas que destacan los usuarios es la conducción suave y silenciosa que proporcionan.

Al tener menos componentes mecánicos, los vehículos eléctricos tienen menos mantenimiento. A esto hay que sumarle que la energía eléctrica es más barata que el combustible. De igual manera, el propietario de estos modelos está exento del pago del impuesto de matriculación, aunque no hay que olvidar que es conveniente contratar un seguro de coche a todo riesgo que proteja tanto al vehículo como al conductor.

Por último, disponer de un vehículo eléctrico permite ciertas ventajas en las grandes ciudades, como circular por el centro urbano cuando existen restricciones a la circulación o están activados los protocolos anticontaminación.

Desventajas y futuro a corto plazo

Por el contrario, la desventaja más clara de comprar un coche eléctrico es el alto precio que todavía tienen estos vehículos y el hecho de que tengan una autonomía limitada, lo que, teniendo en cuenta la escasez de lugares de carga existentes aún en España, dificulta los desplazamientos más largos.

El funcionamiento del coche eléctrico está basado en la eficiencia y en la sostenibilidad. Los expertos consideran que, dentro de unos años, aumentarán significativamente sus ventas, a medida que disminuya su precio y se incremente el número de puntos de recarga a lo largo de la geografía española.

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